El Parque Juan Carlos I en Madrid se prepara para transformarse en el zoo más grande e impresionante del mundo con la llegada de «Brilla Zoo Madrid». Desde el 23 de noviembre hasta el 14 de enero, esta experiencia inmersiva lleva a las familias y parejas a un viaje mágico a través de la noche, donde más de 500 esculturas luminosas de animales crean un espacio natural único.
Este zoológico tecnológico se divide en 30 escenas, cada una representando diferentes aspectos del mundo animal. Sin embargo, las figuras luminosas no se limitan a representar animales de todas las especies y de todos los rincones del mundo. También incluyen especies extintas y criaturas fantásticas. Además de la exposición, Brilla Zoo Madrid ofrece un área de restauración de 2000 metros cuadrados con calefacción y food trucks que sirven una amplia variedad de deliciosas comidas.

«Brilla Madrid Zoo» es el nombre de esta emocionante atracción que llega justo a tiempo para la temporada navideña. La magia de la Navidad se apodera del ambiente, y uno de los lugares más especiales para experimentarla es el Parque Juan Carlos I en Madrid. En este lugar, más de 500 esculturas luminosas cobran vida en un zoológico único que abarca desde criaturas reales hasta seres fantásticos, y desde animales vivos hasta extintos.
Brilla Investments, con su vasta experiencia en la creación de montajes de gran formato que combinan entretenimiento y educación, agrega: «Brilla Madrid Zoo es un evento sensorial que estimula la creatividad, lo que lo convierte en el plan perfecto para todos los miembros de la familia. Además de disfrutar de un emocionante encuentro con gigantescas criaturas luminosas, el espectáculo busca educar de manera entretenida acerca de ecosistemas, hábitats y la importancia de la preservación del medio ambiente. Durante el recorrido, los visitantes tendrán la oportunidad de reflexionar sobre el cambio climático y el peligro de extinción que enfrentan muchas especies animales».
Una característica especial de este zoológico es que las mascotas son bienvenidas. El sendero es adecuado para sillas de ruedas y carritos de bebés, aunque se recomienda llevar un portabebés para una experiencia aún más cómoda y fluida.